miércoles, 16 de septiembre de 2015
efímero
y existe un lugar donde la naturaleza es tan pura que da miedo tocarla por si las olas se cuelan entre los dedos y el aire cae al vacío
y existe
jueves, 10 de septiembre de 2015
y lo lleno de color
miércoles, 9 de septiembre de 2015
me enseñaste
Me enseñaste a amar la botánica, el olor y las propiedades de las plantas, aún recuerdo ese gran tratado de plantas medicinales que siempre tenías sobre tu mesa y que me encantaba abrir y leer.
Me enseñaste la valentía en su estado más puro, la importancia del trabajo bien hecho y de una sonrisa... siempre. Me enseñaste a que en esta vida todo tiene una gama de grises.
Quizás se te olvidó enseñarme a valorar lo que más importa, porque frente a tus ojos diste por sentado que ya lo hacía. Te echo de menos, tal día como hoy ya echo de menos tu ramo de flores de mañana. Ahora sonrío y puedo dar las gracias por haberlo tenido y tu llamada impaciente por si me había llegado.
Pero me enseñaste el valor que tiene la vida, el valor de las pequeñas cosas y de vivir bajo mínimos sin decir ni una palabra, porque "¿para qué...?" decías... (siempre con una sonrisa) y ahora me doy cuenta que quizás me enseñaste a algo más que a quererme, a algo más que a sonreir. Quizás, mi mejor regalo, sea la herencia de tu fortaleza.
el color
¿Qué haría yo sin el color? Soy así, en color, como el detergente, aunque me guste el B/N, aunque quiera poder hacerlo, pero soy color, y luz, y saturación y sobreexposición. Y te dejo un sofá para que disfrutes con ello y una habitación de hotel con vistas a la plaza.
salir corriendo
Salí , con la cama deshecha igual que mi cabello, y no me reconocí en el cristal del escaparate cuando al fin dejé de correr. Había dejado tu ventana abierta, abierta al olvido, a los celos, a la escasez de detalles, a la falta de confianza, al viaje sin pasaporte y sin billete de vuelta. Ya no podría llamarte, ni entrar de puntillas para despertarte... y seguí corriendo hasta que mis piernas desfallecieron. Solo entonces recobré el sentido, miré al cielo, estaba amaneciendo.
Y amaneció, y sólo entonces supe que debía volver.
sonreirle a la vida
Quiero ser ese viento que hace mecer las hojas, el que se cuela por las ventanas en un día caluroso de verano y hace que dejes de fruncir el ceño y relajes tu cara a la vez que inspiras llenando tus pulmones, sueltas el aire y dices..."qué buenoooo..."
Quiero ser el sonido de la risa que se desprende de un carrousell, como el niño cuya única e inmensa ilusión es poder elegir el caballo con la crin roja que tanto le gusta... y la elige, y lo tiene; porque según Van Gogh "si oyes una voz dentro de tí que dice...pinta... ¡hazlo!...y la voz se callará".
No creo en verdades a medias ni en en un ser tan inmenso que mueva nuestros hilos, creo en la energía de uno mismo, que a veces olvidamos y con la que veces erramos.
Luchadora, valiente y eterna, soñadora hasta el fin de los días, sensible , que no débil, y libre como ese viento de verano. Amada y amante, visceral, culpable de perderte, agotarte y de olvidarme de todo esto. Nunca debí olvidarlo.
domingo, 6 de septiembre de 2015
viajar en el tiempo sin tiempo ni maleta
viajar no es solo coger un avión y no parar de mirar el reloj para ver si llega el tiempo de aterrizaje de una vez.
viajar es recordar el olor intenso y el sonido de la calle,impidiéndote volver a tu lugar habitual.
viajar es ir, y no tener billete de vuelta.
sin prisa, dejándote ir, sin hacer ni deshacer equipaje.
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