hizo un pacto
vació, se vació y dejó lugar
dejó la puerta, la ventana y el ventilador
entró el aire
aire limpio
porque la pureza no existe
entró el sol tamizado por las hojas
se quedó,
para siempre.
con la columna vertebral sin protección, al descubierto el alma y con la textura de la arena pegada en los pies.
buscando otro mundo, un mundo inventado que no reinventado, desde el principio, con el frío calando en los huesos y el calor de la valentía en el alma.
sin pensar en nada más, en nadie más, vaciando la mente y guardando cada uno de los reflejos del sol.